Autobiografía
Mi nombre es Blas Alejandro Contreras
Villegas, tengo 28 años de edad, nací en Ciudad Juárez el 16 de agosto de 1993,
actualmente me encuentro viviendo con mi familia, soy hijo de Blas Contreras
Soto y de Leticia Villegas Ramírez, actualmente curso el segundo periodo de la
maestría en Investigación educativa en el Centro de Investigación y Docencia,
esto como una meta personal y profesional.
En el transcurso de los años han sido varias
las metas propuestas y logradas por mi parte, por ejemplo, uno de mis principales
sueños desde niño fue lograr terminar una carrera en la que implicara poder
ayudar a los demás, por ello fue que decidí estudiar pedagogía, aunque mis
exámenes vocacionales en el nivel medio superior, me arrojaban que mi orientación
era por carreras que tuvieran que ver con matemáticas y carreras sociales. Por
lo anterior y por los consejos de mi madrina que decidí irme por la
Licenciatura en Pedagogía en el Universidad Cultural, yo sabía que esa
universidad no es la más apta para la enseñanza de la educación pero era la que
se me acomodaba en horarios laborales para poder obtener el ingreso económico y
poder solventar los gastos de escolares.
Este proceso no fue fácil, supongo que en la
mayoría de las historias universitarias hay quienes estuvieron a punto de dejar
la carrera problemas económicos y familiares. En lo personal fue por ambos, mi
situación económica no era la mejor y estuve batallando para poder pagar mi
escuela mensualmente, aparte una mala racha en la que los problemas que tuve
con mi padre debido a desacuerdos sentimentales, económicos y laborales; mismos
que estuvieron a punto de hacer que en séptimo tetramestre abandonara la
escuela y postergar mis estudios pero mis amigos y compañeros de la universidad
de un guardadito que teníamos previendo la futura graduación, por lo que
solidaridad, compañerismo y amistad evitaron que desertara.
Una vez terminados mis estudios
universitarios en enero del 2016, ingrese al colegio Tercer Centenario, un
colegio de carácter religioso en el que aparte de mirar los contenidos
escolares también tuve que aprender a combinarlo con lo religioso. En esos
momentos lo que me importaba era tener un trabajo de acuerdo a lo estudie,
tomando en cuenta que a la fecha no he dejado mi primer empleo que es la maquiladora
Sunrise, en la que actualmente me encuentro bajo la posición de supervisor de
calidad, aparte de que mi familia también les era importante el saber que ya
estaba ejerciendo mi profesión.
La experiencia de tener mi primer grupo y
poder combinar las dos responsabilidades me crearon un gran reto, por un lado
el tomar un grupo ya con un avanzado nivel educativo en el que no podía bajarlo
y adaptarme a las reglas del colegio, entre ello, adaptarme con el colectivo.
Poco a poco fue la adaptación con las compañeras, porque cabe destacar que en
ese colegio había puras maestras y solo yo de profesor frente a grupo, aparte
de mí, el otro profesor era el de educación física. La metodología y la disciplina que aprendí en el colegio me
sirvió a tal manera en que aun la sigo aplicando con los grupos que tengo y la
seguiré aplicando, no significa que soy un maestro tradicional en cuanto a que
no dejo que hablen o que se mueva, sino que debe haber un equilibrio entre
todo.
En el colegio solamente duré 6 meses, ya que
la parte económica no era buena y yo quería ganar mejor.
Después de que salí del colegio, seguí
laborando en la industria maquiladora, en la que seguía desempeñando el puesto
de técnico de calidad.
En el 2019 decidí hacer el examen de
oposición, fue un proceso muy largo ya que fueron varios los requisitos que se
tenían que cumplir, los cuales fueron: presentar un curso, demostrar
experiencia frente a grupo con cartas expedidas por el sector durante tiempo
que estuve en el colegio, presentar la documentación para cotejarla, presentar
el examen de oposición, entre otros. En esta ocasión a diferencia del 2016 que
fue cuando presente mi primer examen de oposición y en el cual no había plazas
en Cd. Juárez, solo en la Sierra de Chihuahua, el proceso fue más sencillo pero
sin plazas, ni interinatos disponibles en mi localidad, que es lo que yo
buscaba. Mi temor más grande no era el pasar el examen ya que confío en mis
conocimientos, si no el que hubiera plazas disponibles para ejercer.
Hubo un evento en el cual de acuerdo a los
listados de prelación en el que me encontraba, ya no quedaban plazas
disponibles más que en Sierra, pero al parecer tenían unas plazas guardadas
para los egresados de las escuelas normales del Estado, en las que eran plazas
con muy buena ubicación. Los egresados de las normales hicieron manifestación
ya que no estaban de acuerdo en que nos dieran estos lugares que nos tocaron a
universitarios, la pelea de la vida, los universitarios siempre se creen los
mejores que todos. Por fin en el evento de asignación de plazas sacaron todas
las que tenían guardadas, siendo en Juárez uno de los municipios con más plazas
federales permanentes libres. Por lo anterior, tuve la posibilidad de tomar una
plaza de la primaria en la que estudie, llamada Miguel Enríquez Guzmán, esta
primaria está a dos cuadras de mi casa por lo que fue una maravilla, la
oportunidad de ejercer nuevamente, cerca de mi casa y en la primaria en la que
fui alumno, fue un logro personal y laboral muy gratificante.
Gracias a ello conocí a personas con las que
ahora tengo una amistad muy sólida aparte del compañerismo laboral Karina
Sánchez y Berenice Baca son mis amigas y compañeras del centro de trabajo del
que formo parte desde septiembre del 2020, su nombre es Jaime Torres Bodet,
ubicado en una de las partes periféricas de la ciudad, en la colonia Rancho
Anapra, este es un sector que por el contexto socioeconómico de la comunidad es
muy humilde, pero las instalaciones de la escuela son muy buenas y el equipo de
trabajo desde el director Manuel Palafox hasta el personal de intendencia son
muy profesionales y trabajan unidos, apegados a las indicaciones de las
autoridades educativas en todo momento, creo que el único pero que le pongo es
la distancia entre mi casa y el cetro de trabajo, de ahí en fuera, no hay más
que alegar en contra.
Uno de los puntos en los que destaco
laboralmente es que es un sector es el reto con los alumnos y padres de familia
ya que hay varias necesidades, desde la falta de atención de los padres por los
alumnos, como la falta de disciplina en algunos alumnos, destacando la falta de
compromiso.
Lo anterior me ha obligado a aprender nuevas
estrategias para beneficiar a los alumnos de este sector, estrategias que
sumadas al factor socioeconómico, la situación del COVID-19 nos han retrasado
en los aprendizajes esperados que deben tener los alumnos; sumado a lo anterior
aplico la empatía y resiliencia para poder lograr una mejor comunicación y
confianza en mis alumnos. Está claro que mi camino es aun largo por recorrer
(primeramente Dios) y es con nuevos aprendizajes por parte de mis compañeros,
mis directivos alumnos y sobre todo con mis disposición lograré mejorar mi
práctica docente y poder con ello mirar a nuevos horizontes como es ser ATP,
una de mis principales metas laborales.

Hola Blas, recuerdo ese proceso de obtención de plaza, nos tocó el cambio de presidencia, pero aquí estamos, ahora con una meta más en nuestra carrera, "la maestría" lo padre es que podemos hacer nuevas amistades.
ResponderBorrarSer ATP es una responsabilidad, son de buen apoyo para las escuelas y como maestros, siempre es bueno que nos guíen, que tu meta se cumpla!
😉
Amigo del alma! que padre es poder leer tu autobiografía y conocerte aun mas, es un placer para mi tenerte como amigo y compañero, espero que todas tus metas se cumplan.
ResponderBorrarSiempre he pensado y lo he expresado... no importa de qué escuela formadora salgas, lo que importa es la persona, es decir, el docente que tiene interés en que sus estudiantes aprendan y salgan adelante, que no vean la escuela como un lugar aburrido, sino como un sitio que les va a servir por el resto de su vida con docentes dispuestos a dar todo por ellos.
ResponderBorrarYo he tenido muchos conflictos y discusiones con personas que hacen menos a los que no son normalistas, yo soy egresado de la Lic. en Educación de la UACJ y me siento orgulloso de ello, defiendo mi carrera y como dije al inicio de este comentario, no importa de donde salgas, importa la formación que la persona se dio a sí misma para poder ser un buen docente.
Animo, profesor, porque este nuevo paso (la maestría) hay que acabarla todos juntos.
Compañero y amigo Blas siempre te he admirado por todo lo que haces para salir adelante, eres una persona que merece sus sueños se cumplan ya que eres muy dedicado y responsable en todo lo que haces, sé que cuando tu meta se cumpla serás un gran ATP.
ResponderBorrarBlas, sé que, aunque a veces nos faltan los ánimos y la energía, al pasar del tiempo estaremos celebrando juntos la culminación de la maestría, y este será solo un logro mas de los muchos que te esperan en tu camino, porque estoy segura que llegaras muy lejos y cumplirás cada una de las metas que te propongas.
ResponderBorrarGracias por tu amistad, por tus detalles y por todas las veces que me has ayudado y motivado.
Profe que padre que se desempeña en varios ámbitos no solo el educativo, mi reconocimiento!!
ResponderBorrarProfe Blas, mi reconocimiento por todo su esfuerzo y dedicación, también se por muy buena fuente que es una excelente persona. éxito en todo lo que se proponga mi profe.
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